Una de las competencias más necesarias, que sin duda debemos fortalecer y que nos será muy útil en nuestra vida personal y laboral, es la inteligencia emocional.

Descubre como manejarla a tu favor y ser una persona responsable con sus emociones y las oportunidades y ventajas que esto te brindará.

¿Qué es la inteligencia emocional?

Es la combinación de capacidades intelectuales relacionadas con las emociones, tales como: descubrir, reconocer y manejar emociones y sentimientos propios, crear una automotivación y gestionar relaciones interpersonales, entre otras habilidades cognitivas.

El objetivo de la inteligencia emocional no es solamente controlar nuestras emociones, sino la capacidad que tenemos de manejarlas adecuadamente en situaciones en las que podrían parecer incontrolables (por ejemplo, en momentos de crisis o de toma de decisiones importantes), utilizando técnicas y estrategias que nos permitan reflexionar y pensar cuál es la mejor opción.

El psicólogo Daniel Goleman explica que, a pesar de la creencia popular, la inteligencia intelectual (IQ) tan solo representa el 20 % del éxito de una persona. El otro 80 % se lo otorga a la inteligencia emocional (IE). Por otro lado, y según el estudio de Capgemini, la productividad puede aumentar hasta un 20 % cuando los miembros de un equipo utilizan correctamente la inteligencia emocional.

Para ayudar a mejorar la inteligencia emocional en el trabajo existen diferentes técnicas como:

Comunicación asertiva: Esto te permitirá transmitir ideas de manera respetuosa y abierta a diferentes perspectivas que se platiquen en un diálogo sano.


Lenguaje corporal: Analizar el propio lenguaje corporal y el ajeno es un gran método para entender lo que está sucediendo a nivel emocional. Saber manejarlo te ayudará a estar tranquilo y seguro a la hora de ejecutar alguna respuesta.


Meditación: Ayuda a mejorar el control de las emociones y desarrolla la capacidad de responder correctamente y con moderación en lugar de reaccionar impulsivamente.


Diario emocional: Escribir un diario emocional puede resultar muy eficaz y práctico para aprender a reconocer sentimientos y estados de ánimo.


Escucha activa y sincera: Permite conocer a fondo las emociones y preocupaciones de los demás, así como mejorar las relaciones interpersonales.


Análisis de la situación: Partiendo de un punto de vista neutro, lo cual te otorgará una perspectiva diferente que permite llegar a mejores conclusiones.

Una persona con inteligencia emocional:

  • Es capaz de reconocer y manejar sus emociones.


  • Logra relacionarse mejor con los demás porque los entiende poniéndose en su posición.


  • Puede asimilar la retroalimentación como algo positivo, la analiza y saca lo mejor de ello.


  • Hace frente a las adversidades y contratiempos sin venirse abajo.